Si visita Pamplona y elige nuestros apartamentos, le proponemos una interesante excursión a uno de los pueblos más medieval de Navarra, Olite.

A 40 kilómetros de Pamplona se encuentra Olite,  un lugar que merece la pena visitar por varios motivos.

En primer lugar destaca el famoso Castillo de Olite, Palacio Real, construido durante los siglos XIII, XIV y XV. Durante el reinado de Carlos III el Noble fue una de las sedes del Reino. La principal característica que hace de él una construcción única, es el aparente desorden de su diseño, ya que no responde a un proyecto único, sino a sucesivas obras de ampliación y reforma. Es un conjunto irregular de torres, jardines, estancias y galerías.

Muchos artistas de distintas procedencias se encargaron de decorarlo; destacan las yeserías moras y francesas y las pinturas catalanas.

Se pueden distinguir dos recintos, el Palacio Viejo, convertido en Parador Nacional y el Palacio Nuevo.

Fue declarado monumento nacional el 17 de enero de 1925.

Además de visitar el palacio, también es muy interesante pasear por sus calles,  para poder apreciar las distintas casas medievales, renacentistas y barrocas.

En agosto se celebran las Fiestas Medievales; las calles se llenan de trovadores, titiriteros y mercaderes,   así que es el mejor momento para poder imaginar cómo fue la ciudad en su momento de máximo esplendor.

Otra cita importante es el festival de teatro clásico, con actuaciones en la calle y escenarios al aire libre.

No pueden marcharse de Olite sin probar sus famosos  vinos y visitar el Centro de Exposición de la Viña y el Vino, ubicado en el antiguo palacio de Santo Ángel.  Consta de 3 plantas, cada una de ellas dedicada a un aspecto distinto del vino. En el sótano del edificio está la sala “el vino y los sentidos”, en donde se explican distintos aspectos de las catas.